Arranco el lunes con una pregunta muy directa y que tiene una relación muy directa con tu rendimiento físico y mental.

La pregunta: ¿Sabes lo fuerte que eres?. ¿Lo fuerte que estás?. Me refiero a tu fuerza física. La respuesta no tiene ninguna relación con cualquier matiz estético. Se orienta a una cuestión de salud, a tu capacidad de realizar patrones de movimientos básicos.  

– ¡Si!. Perfecto.

– ¡No!. Pues vamos a averiguarlo: https://lnkd.in/duEzEEYQ

¿Ya lo sabes?. ¡Bien!. Espero que tu resultado esté en el intervalo entre cien y ciento cuarenta puntos. Si hiciste el test ya sabes a qué me refiero. Ese es el mínimo resultado que le pido a todo el mundo que cae en mis manos porque ese valor nos dice que la fuerza que tienes te permitirá empezar a tener un mayor control de tu dolor de espalda y tu estrés. Y tener el control es bueno, muy bueno.

A lo que vamos.  

Te hablo de la fuerza porque es una cualidad física que tienes que atender. Existe una gran diferencia entre tenerla desarrollada y no. Aquí entra en juego una de mis máximas: “todo el mundo tiene que estar fuerte”. ¿Por qué?. Si estamos fuertes la capacidad de aguantar las altas cargas físicas a las que sometemos el cuerpo, es mayor. Esto provocará que el dolor de espalda no sea tan recurrente. Aparecerá en algunos momentos, si, pero no en tantos como si no estanos fuertes. ¿Entiendes por dónde voy?. A más fuerza, menos probabilidad de dolor. 

Espera que hay más cosas.

Si el dolor no aparece, significa que nuestro sentir es “chachi”. Me explico. No tener dolor aumenta la probabilidad de estar de mejor humor, de concentrarnos más, de tener un mejora ánimo, de sentirnos más optimistas, de tener una mejor actitud para enfrentarnos a los problemas, de facilitar la colaboración con los compañeros de trabajo, de tener ganas de hacer cosas,… características que se relacionan con un mayor rendimiento, con una mejor salud.

Más, más, más,…

Mantener un tono muscular adecuado se consigue aumentando la actividad física y realizando ejercicio. Todo esto tiene un impacto muy directo en el estrés. Hacer ejercicio, reduce el estrés. Así de sencillo. ¡Madre mía!. ¿No te parece increíble la cantidad de beneficios que genera el echo de estar fuerte?. Espero que sí ; )

Y más cosas.

Puedes pensar que estar fuerte, conseguir hacer ejercicio de manera habitual es algo impensable. Aquí es donde puedes sacar el gran arsenal de excusas: “que si no tengo tiempo, que si salgo tarde del trabajo muy cansado, que si los niños, que esto, que si lo otro, que… excusas. Y lo sabes. Además para conseguir ese mínimo del que te hablo no hace falta ni apuntarse al gimnasio, ni usar ropa deportiva. ¡Boom!. 

Si estas en el punto que pienso ahora mismo, te habrán venido muchas preguntas, Las respuestas, te las dejo aquí: https://lnkd.in/dvmK_MR5

Pd. Y si quieres ponerlo en marcha con tu equipo de trabajo… ¡si se puede! ; )

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